Apendice

Sin tener en cuenta el profundo e innato anhelo del hombre de autotrascenderse, sin comprender su muy natural repugnancia a tomar el arduo camino ascendente y su búsqueda de falsas liberaciones que se dirigen, ya hacia planos inferiores de su personalidad, ya hacia planos horizontales, no podremos hacernos cargo del particular período histórico en que vivimos, ni de la historia en general, de la vida tal como fue vivida en el pasado y como se vive hoy día. Por ello me propongo aquí tratar algunos de los más corrientes sustitutos de la Gracia, mediante los cuales hombres y mujeres han intentado siempre evadirse de la atormentadora conciencia de ser simplemente ellos mismos.

miércoles, 9 de abril de 2008

......:;:^ CERVEZA:a,a,,,,,,,,,,,


No sé cuántas botellas de cerveza

consumí mientras esperaba que las cosas

mejoraran.

No sé cuanto vino, whisky

y cerveza,

principalmente cerveza

consumí después

de haber roto con una mujer

esperando que el teléfono sonara

esperando el sonido de los pasos,

y el teléfono no suena

sino mucho más tarde

y los pasos no llegan

sino mucho más tarde.

Cuando el estómago se me sale

por la Boca,

ellas llegan frescas como flores en primavera:


-"¿Qué carajo hiciste?

Llevará tres días antes de que puedas cogerme"

Una hembra dura más

vive siete años y medio más

que el macho, y toma muy poca cerveza

porque sabe que es mala para la

silueta.

Mientras nos volvemos locos

ellas están fuera

bailando y riendo

con muchachos divertidos.


Bueno, hay cerveza

bolsas y bolsas de botellas vacías de cerveza

y cuando levantás una

se desfonda

y las botellas caen

rodando

entrechocándose

derramando ceniza gris húmeda

y cerveza vieja

o las bolsas caen a las 4 de la mañana

produciendo el único sonido en tu vida.


Cerveza ríos y mares de cerveza

cerveza, cerveza, cerveza.

La radio pasa canciones de amor

mientras el teléfono permanece en silencio

y las paredes se ciernen

y cerveza es todo lo que hay.

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